Mirada Nacional Valparaíso

#MIRADANACIONAL Abogado Diego Plaza y coches victoria de Viña: “El problema fundamental es la existencia de vehículos de tracción animal circulando en áreas urbanas”

Luis Felipe Caneo

17 de Febrero 2020

Hace algunos días la Municipalidad de Viña del Mar anunció que, a través de una mesa técnica creada para tales fines, se encuentra estudiando cómo ponerle fin a la circulación de los coches victoria en la Ciudad Jardín. Un proceso dónde son dos las alternativas sobre la mesa: la sustitución de la tracción a sangre por un sistema mecánico y el fin de los coches victoria como tal, donde sólo algunos coches quedarían como piezas de museo.

En entrevista con epanews.cl, el abogado Diego Plaza Casanova, Director Ejecutivo del Centro de Estudios Especializados en Derecho Animal Chileno, da cuenta de las problemáticas asociadas a los coches victoria en la Ciudad Jardín y cuáles son los caminos que se podrían seguir en el mediano plazo respecto a dicha actividad: ¿sustitución o el fin de los coches?, he ahí el dilema.

-Analizando en perspectiva los coches victoria de la ciudad de Viña del Mar, ¿cuáles son las problemáticas que podemos observar, pensando en el bienestar animal y los dilemas urbanos que puedan surgir?.

“En la actividad de los coches victoria de Viña del Mar es posible advertir un abanico de problemas que dicen relación con la vulneración de la dignidad de los caballos, con la mantención de condiciones de higiene y aseo en la comuna, y con la planificación vial. Sin embargo, todos estos asuntos se reconducen en mayor o menor medida a las fallas sistémicas en la fiscalización municipal y a una falta de liderazgo crónica de las autoridades locales en el manejo de la situación y en la búsqueda de la mejor solución para todas las partes interesadas.

Hace ya varios años, desde el mundo de la protección animal se ha protestado en contra de los coches victoria por el maltrato animal involucrado en la actividad

Así, en cuanto al bienestar animal, existen una serie de normas que regulan la actividad y establecen condiciones mínimas de bienestar para los equinos sometidos a esta actividad. Por ejemplo, existen normas que establecen el deber de practicar exámenes veterinarios trimestrales, límites de edad de los caballos, peso máximo de tiro, condiciones mínimas de higiene y salud, agua potable en terminales, condiciones materiales y sanitarias de pesebreras, descansos, entre otras. Sin embargo, en el desarrollo de nuestra investigación pudimos encontrar elementos que dan cuenta de la violación de cada uno de los estándares recién enumerados, lo cual en teoría no debería ocurrir si las normas fueran realmente fiscalizadas y aplicadas. Pero sabemos que no es así -al menos no durante todo el año-.

En este sentido, y a modo de ejemplo, en un período de 13 meses comprendido entre noviembre de 2014 y diciembre de 2015, la Municipalidad de Viña del Mar cursó únicamente 12 infracciones, lo cual es menos de una mensual. Pero como si esto no fuere lo suficientemente poco, 11 de aquellas 12 infracciones fueron cursadas en un mismo día (16 de febrero de 2015, en razón de fiscalización practicada el día 13 de febrero del mismo año), esto solo a días del Festival de la Canción de Viña del Mar. La restante infracción fue cursada casi 4 meses después, por maltrato animal.

Si analizamos en perspectiva, probablemente veremos que el problema fundamental que subyace al tema de los Coches Victoria es la existencia, aún en nuestros días, de vehículos de tracción animal circulando en áreas urbanas. Dicho asunto podría ser abordado mediante una modificación del artículo 2 N°4 de la Ley de Tránsito. Aquella norma define “avenida o calle” como toda “vía urbana destinada a la circulación de los peatones, de los vehículos y de los animales.” Esto parece ser anacrónico y perjudicial tanto para los animales humanos como para los animales no humanos, teniendo en consideración algunos aspectos fácticos del tránsito urbano nacional como lo es su densidad y congestión, presente en varias ciudades del país”.

-En relación a lo anterior, ¿cuáles son las normas que regulan el trabajo de los caballos y de los coches victoria?. Esto, pensando tanto en el contexto internacional, nacional y local.          

“A nivel internacional, los instrumentos más importantes son la Declaración de los Derechos de los Animales de la UNESCO y el Código Sanitario para Animales Terrestres de la OIE. Dichos instrumentos constituyen meras recomendaciones, es decir no son vinculantes. Sin embargo, éstos pueden ser tomados en cuenta para iluminar o guiar la interpretación y generación de nuevas normas relativas a la tracción animal.

A nivel nacional, existen algunas normas inespecíficas distribuidas en distintos cuerpos normativos como la Ley de Tránsito N°18.290, la Ley Sobre Protección de Animales N°20.380, y el Código Penal -en cuanto contempla el delito de maltrato animal-. Dichas normas no regulan específicamente a los coches victorias, pero por su naturaleza son aplicables a esta actividad, al menos en ciertos aspectos.

A nivel local es donde encontramos la norma fundamental en la materia, el Decreto Municipal N°13.422 u Ordenanza Municipal para el Transporte de Pasajeros en Coches Victoria. Dicho cuerpo normativo contempla diferentes reglas que rigen esta actividad, regulando la necesidad de obtención de licencia especial, la publicidad de las tarifas, y los circuitos autorizados. La Ordenanza además contempla normas que establecen estándares bienestaristas en beneficio de los animales sometidos a la actividad. Así, existen normas que regulan el peso y capacidad de tiro de los caballos, controles veterinarios, condiciones mínimas de higiene y salud, descansos, condiciones pesebreras, acceso a agua y alimento, entre otras”.

Pensando en el futuro    

-¿Cuáles son las soluciones que se vislumbran respecto a los coches victoria?. Algunos apuntan al desarrollo de una mayor regularización, sin embargo, se corre el riesgo de que, en la práctica, las nuevas normas se conviertan en letra muerta si no hay un plan de fiscalización.

“Existe un amplio rango de soluciones, las cuales difieren en naturaleza e intensidad. Una de ellas es la prohibición total de la actividad, lo cual puede dejar disconformes a ciertos sectores de la ciudad, por cuanto algunos aducen la existencia de cierto valor patrimonial, turístico o cultural en los coches. Sin embargo, también es cierto que en algunos países existen experiencias en que industrias completas fueron derrumbadas en razón de cambios en las valoraciones culturales predominantes en la sociedad (como el foie gras en Israel). Muchas veces las sociedades cambian antes que las leyes, las que deben adaptarse a las primeras, y no al revés.

Otra solución, que parece ser la ideal tanto para animales, cocheros y defensores del patrimonio cultural, es la transformación de los actuales coches victoria de tracción animal a Coches de tracción eléctrica. Los coches victoria a tracción eléctrica han sido comercializados desde comienzos del siglo pasado, y su adopción permitiría conservar esta “tradición”, ahora de manera verde, limpia y libre de sufrimiento animal. Existen muchas ciudades alrededor del mundo que optaron por esta solución, entre ellas Roma, Barcelona, Guadalajara, Bogotá, Montreal, y Salt Lake City. En ellas, los Coches han permanecido como una atracción turística altamente concurrida, e incluso gozando de una mayor popularidad que antes.

Junto a lo anterior, también es posible pensar en otras soluciones como la cancelación (o no renovación) progresiva de los actuales permisos de circulación, la reducción de su número, la creación de áreas exclusivas en la ciudad dedicadas a la circulación de estos vehículos, o incluso una mezcla de todas ellas. Con todo, creo que, si no optamos por su eliminación o transformación, es indispensable la realización de una batería de modificaciones normativas a diversos cuerpos legales y reglamentarios que regulan esta actividad, a fin de incrementar las condiciones de “bienestar” de los equinos, aumentar las facultades y deberes de fiscalización de los órganos competentes, incrementar las penas ante la violación de su normativa, y en lo posible, reducir su número de manera paulatina.

Sin embargo, el gran problema y la gran interrogante pendiente es el destino de los caballos, una vez prohibida su utilización en este medio de transporte”.

-Finalmente, tomando en cuenta que hoy en día hay una mesa creada al interior de la Municipalidad de Viña del Mar que está trabajando en el fin de los coches victoria, ¿cuál es el mensaje que desde Ceda les gustaría entregar al respecto?

Después de tanto daño que se causó a la dignidad animal y luego de tanta mala publicidad que esta situación ha significado históricamente para el municipio, es justo y además útil para las autoridades municipales el encontrar el mejor destino posible para los equinos, y así evitar otro desastre para los animales y para la imagen de Viña del Mar. Así es indispensable evitar que los caballos sean enviados a un matadero o que sean reutilizados como mecanismo de tracción en Viña o en alguna otra comuna como Concón o Pichilemu (en las que existen gravísimas vulneraciones a la dignidad animal que poco a poco comienzan a ser denunciadas).

Estoy convencido de que ésta es una oportunidad perfecta para que la Municipalidad transforme la solución al problema del destino de los caballos en excelente publicidad corporativa, como, por ejemplo, mediante la compra de los caballos para la creación de un santuario municipal (¿Laguna Sausalito?) en donde los turistas puedan ver y pasar tiempo junto a los equinos.

Otra opción sería que el municipio apadrinara algún santuario ya existente, transfiriéndole los caballos, y generando canales de cooperación y colaboración con respecto al rescate animal. Otra alternativa que podría ser estudiada sería el ofrecer un servicio municipal de equinoterapia, utilizando a los caballos en ésta. En este sentido, existen pruebas de que la terapia guiada con equinos puede ser de gran utilidad para promover el crecimiento y el aprendizaje emocional en personas con capacidades especiales, y en personas con ciertas condiciones psíquicas relativamente comunes. Ésta es especialmente útil en niños y adolescentes.

La Municipalidad de Viña del Mar administra una de las comunas más bellas de Chile, se ha esforzado por perfilarla como una ciudad líder en el país, y recibe ingresos superiores a la gran mayoría de los municipios del territorio nacional. Pienso que estas son condiciones propicias para materializar al menos alguna de las alternativas recién exploradas”.

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