Por Luis Felipe Caneo Meneses.
Tal como ha sucedido antes, el pasado 13 de mayo del presente año se presentó un nuevo proyecto de ley que busca «establecer medidas de prevención y control de riesgos asociados a perros salvajes o ferales, en la seguridad de las personas, el ganado y la fauna silvestre», explican los parlamentarios impulsores de la iniciativa (Boletín 18269-01).
En este sentido, acotan en la moción ingresada a través de la Cámara de Diputados, «el impacto de perros que han vuelto a una condición silvestre representa una amenaza para la biodiversidad. Se trata de perros ferales que han perdido todo contacto con el hombre, desarrollando una conducta predatoria que afecta gravemente los ecosistemas. Según la literatura científica, viven en estado salvaje y libre, y evitan continuamente el contacto humano directo».
De esta manera, puntualizaron los diputados patrocinantes, mediante la iniciativa buscan «establecer un marco normativo especial sobre perros salvajes o ferales en orden a distinguir a dichas especies de las mascotas y animales de compañía, y regular la implementación de medidas de control y prevención dirigidas a mitigar el impacto ocasionado por estos canes en la seguridad de las personas, el ganado y la fauna silvestre, especialmente en sectores rurales de la zona sur del país», se puede leer en ele scrito y respecto a la definición de perro asilvestrado, comentan: «alude a aquellos perros que viven en estado salvaje y libre, que han perdido contacto con el ser humano, y que manifiestan un comportamiento depredador, representando un riesgo para la integridad y la seguridad de las personas, el ganado, aves domésticas, fauna silvestre, mascotas y animales de compañía».
También plantean que, ante un caso de que los animales de producción sean atacados por los canes referenciados, el tenedor de esos animales tendrá la posibilidad de aplicar en su territorio «sistemas de captura, conforme a lo señalado en el reglamento de esta ley. En todo caso, la aplicación de dichas medidas deberá minimizar riesgos para las personas, mascotas, animales de compañía y fauna no objetivo».
Cuestionamientos a la propuesta
Frente a lo comentado, los especialistas si bien reconocen que la presencia de canes en las áreas rurales han conllevado dilemas, se cuestiona que la problemática no es abordada de una mirada integral y multidimensional olvidando paradigma como la tenencia responsable en la discusión.
Bajo este contexto, María José Ubilla (Médico Veterinaria), Subdirectora de la Escuela Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ECA3) de la Universidad de O’Higgins señaló: «a la Tenencia Responsable de Mascotas (TRM) no se le ha dado la importancia necesaria en nuestro país. Si bien existe una ley de TRM (21.020), no existen las capacidades técnicas, ni los recursos humanos ni económicos para hacerla efectiva. El Programa Mascota Protegida, programa gubernamental, ha disminuido drásticamente los recursos asignados y los municipios, en quienes recae la fiscalización, no son capaces de supervisar. En este sentido, prácticamente no existen sanciones en contra de quienes incumplen la ley, permitiendo la libre deambulación de perros, abandonando animales, no responsabilizándose por daños a terceros y maltratando, entre otros», indicó la especialista.
Asimismo, Ubilla criticó que «por años se ha intentado controlar la sobrepoblación a través del control reproductivo quirúrgico. Sin embargo, este abordaje es simplista, no acorde con los avances científicos existentes y sin las campañas de educación que debiesen existir desde los primeros niveles de enseñanza. Así, no se ha considerado un abordaje multidimensional y bajo enfoque “Una Salud y Un Bienestar”, y diariamente vemos, como consecuencia de esta falta de política, repercusiones en salud pública, en el medio ambiente y en el bienestar animal», expresó María José.
La consecuencia de todo esto, concluye la médico veterinaria, es que «la redacción de leyes sin acciones que permitan su aplicación real nos tendrá en un círculo vicioso de modificaciones reglamentarias y revocaciones eternas, así como discusiones políticas y sociales que no llegan a puerto. Se requiere abordaje profesional multidimensional y un rol activo del Estado para enfrentar la crisis actual».
Cabe señalar que el proyecto de ley reseñado se encuentra en el primer trámite constitucional, radicándose la discusión en la Comisión de Agricultura, Silvicultura y Desarrollo Rural de la Cámara Baja. Los parlamentarios firmantes son los siguientes: René Alinco, Sergio Bobadilla,Jaime Coloma,Eduardo Cretton,Daniel Lilayu (A), Ricardo Neumann,Omar Sabat,Alejandra Valdebenito y Flor Weisse.
En definitiva, una historia que cada cierto tiempo vuelve a escena para escribir un nuevo capítulo en la discusión de las políticas públicas que se dan sobre animales, sociedad y naturaleza. Un debate respecto al cual, muchas veces lamentablemente, priman soluciones nacidas en un escenario en el cual no se vieron necesariamente todas las variables.


























