Mirada Nacional

#MIRADANACIONAL Ellos también quieren cambiar el mundo, las experiencias de niños y adolescentes en la lucha por los animales y el medio ambiente

Luis Felipe Caneo

11 de Agosto 2019

Hace poco más de un año una chica en ese entonces de 15 años, comenzó a hacerse conocida en todo el mundo por la protesta que continua realizando cada viernes frente al parlamento sueco, exigiendo que las autoridades tomarán medidas frente a las consecuencias del cambio climático. Greta Thumberg es su nombre y hoy con 16 años, se ha transformado en una voz que alza la voz por el cuidado del planeta y nuestro medio ambiente.

Al igual que Greta, actualmente son miles los niños y adolescentes que en distintas partes del mundo día a día buscan aportar a la construcción de un mundo más amigable con el medio ambiente y todos los animales.

Con motivo del día del niño, que se celebra este domingo, en epanews.cl queremos presentarte las historias y sueños de un grupo de niños y niñas  que, en su cotidianidad, aportan en proyectos de índole defensa animal y/o medio ambiental con su trabajo y compromiso.

-Constanza Benvenuto, 17 años y voluntaria de la Fundación Huella Animal:  “Los animales son seres que merecen el mismo respeto que cualquier ser humano”

“Ingresé a la fundación hace un año y medio, buscando, precisamente, encontrar una comunidad dónde me pudiera sentir respaldada en cuanto a mis ideales de respeto animal. Esto, porque en mi círculo social no encontraba a personas que compartieran esos mismos valores.

Desde pequeña, siento que para mí los animales son seres que merecen el mismo respeto que cualquier ser humano, residente en el planeta. Y que la Fundación nos de la oportunidad de poder contribuir a que los animales que hoy en día, por diversos motivos, no tienen la oportunidad de tener amor y cuidados, puedan encontrar un hogar y que nosotros seamos parte de eso, es súper genial.

Ser parte de la fundación es una de las cosas que más me ha marcado en la vida, sinceramente. Si alguien me dijera que mencionará tres cosas que te han hecho la persona que eres hoy, yo nombraría mi participación en la Fundación Huella Animal por: la experiencia de contribuir con un equipo para un bien mayor, como es la adopción, es algo fantástico; además de que todas las personas que están en la fundación son geniales, de verdad uno encuentra un espacio amigable y dónde te tratan de incluir; siempre hay un ambiente de mucho respeto donde uno puede compartir sus diferentes puntos de vista, compartir tus ideas y que nadie te juzgue pues te aceptarán por como eres y, finalmente, estar siempre en contacto con los perros, eso no pasa siempre y en Huella Animal si:  siempre hay un perrito al que se le debe hacer cariño en alguna actividad.

Eso último ha sido muy significativo para mí, porque he visto cómo mi granito de arena aporta a que ese animal se sienta mejor, que encuentre un hogar y construir un mundo dónde los animales ya no sean vistos como un objeto sino como un ser sintiente”.

-Janis Alejandra Navarro Martínez, 16 años, voluntaria de Fundación Esperanza Animal y ACDA Cerro Navia: “Los animales para mí son compañeros y familia”. 

“Soy una niña encantadora, con un corazón muy grande y me encantan todos los animales; también tengo mis defectos, como que soy muy enojona y un tanto insegura. Mi sueño, a largo plazo, es estudiar en la universidad y si bien no me gusta el concepto de familia con hijos, me gustaría formar un tipo de familia con una pareja y animales.

Si bien desde pequeña tuve animales, mi acercamiento al activismo por los animales fue cuando tenía 8 años. Eso pasó cuando mi mamá comenzó a trabajar con Andrea Marcer, quién a pesar de que era de La Reina, se pegaba los piques hasta Cerro Navia tres veces por semana: mi mamá iba a terreno y ayudaba a los animales, íbamos a alimentar a los hoyos que se le llamaba y que ahora es un parque super lindo. Pero, en ese tiempo era un lugar en el que iban a botar a todos los perritos, íbamos a la carretera a alimentar perritos con un carro de feria y un saco y en invierno le hacíamos casita, al igual que las capitas donde yo misma le diseñaba con la ayuda de mi mamá, ocupando la tela que Andrea nos enviaba.

Estuvimos alejados un tiempo, porque nació mi hermanito y cuando tenía 12 años, volví yo con Andrea. Ahí ella tenía todo bien implementado y muy precioso, hizo una marca con su logo y el toldo respectivo.

Tengo dos gatitas, que son mi vida y mi estructura sentimental. Mi acercamiento con los animales se lo agradezco a mi mamá, ella siempre me inculcó que los animales no son cosas o adornos sino que seres vivos, vida, hermanitos chicos e hijos.

Los animales para mí son compañeros y familia, por ejemplo yo tengo una gata que no sólo la considero mi gata sino que es mi hija y de hecho le dijo bebé, amor, hija, etc. En las tardes, mi mamá la deja en el antejardín y me espera cuando llegó del colegio, está como perrito y cuando abro la reja se me acerca a saludar: se me refriega por todas partes, la tomó y la besó por todas partes porque la considero mi hija.

Algunas personas dicen me encanta el frío, quiero que sea invierno y yo lo único que pienso es en los perritos de la calle que pasan frío y se mojan, los que mueren de hipotermia y la gente les pega. Es un cargo de conciencia gigante, por mí ayudaría a todos los perritos de la calle y tenerlos en la casa, pero no puedo.

Para mí los animales son familias, son personas chiquititas , son angelitos que no tienen porque sufrir tanto y estar en la calle por gente mala que no tiene corazón y los abandonan. No tienen cerebro para pensar que esos animalitos sufren, gracias a esa gente irresponsable es que hay tantos animales abandonados. Amo mucho a los animales.

A los compañeros y gente de mi edad, les pido que se pongan una mano en el corazón y ayuden. Algunas personas lo encuentran fome, a otras no les interesan los animales y lo ven como objeto y/o algo para adornar, pero les pido que traten de averiguar la realidad de los animales abandonados y abran los ojos: con un perrito de la calle que lo ven todos los días, denle comida y si está enfermo, averiguar sobre el remedio y las atenciones veterinarias.

Que se preocupen por su entorno y ayuden, no cuesta nada”.

-Martina Benvenuto, 16 años y voluntaria de la Fundación Huella Animal: “Siempre cuando voy a la fundación, me enamoró de todos los perros

“Yo soy una amante de los perros, por eso quise entrar a la fundación. Me gusta mucho todos los temas que tienen que ver con la naturaleza, por eso elegí el electivo científico.

Me gusta tratar con los perros, porque siento que hay tantas formas y colores (de perros) que, al final, siempre cuando voy a la fundación, me enamoró de todos ellos. Cada uno, al igual que las personas, tienen su personalidad y me gusta participar en las campañas y jornadas.

A mí nunca me habían dejado tener mascotas en mi casa, por el trabajo de mi mamá, pero tengo a una hermana que tenía a unas amigas que siempre rescataban perritos para, posteriormente, darlos en adopción. Sus amigas le pedían a mi hermana si podía traerlos a la casa y luego de un tiempo, se los llevaban; hace tres años, justo para mi cumpleaños, mi hermana trajo un perrita y mi mamá se enamoró de ella, se quedó con nosotras, fue rescatada de un basurero. La consideramos como otra hermana, es otra hija de mi mamá porque todos la queremos mucho, se llama Yuma.

Mi hermana se inscribió, primero, en la Fundación Huella, porque encontró la invitación en un perfil de Instagram. Ella comenzó a ir y después yo fui una vez, me gustó mucho todo el trabajo y el equipo que hay. Así entré a la fundación, llevo poco menos de un año.

La experiencia con la Fundación Huella Animal ha sido excelente, es una entidad muy organizada y siempre intentan participar en la mayor cantidad de actividades que se hacen en Santiago. Tienen mucho cariño por los perros, los cuidan mucho y siempre cuando hay que entregar un perro a una familia se aseguran que ese perrito va a ser feliz, acompañado de un buen entorno.

A mí me encantan los animales, siento que son como las personas: cada uno tiene su personalidad. Yo no voy al zoológico, porque no me gustan ver a los animales sufriendo detrás de una jaula, me gustan ver a los animales felices y en el verano le colocaba potes de plástico a los perritos para que pudieran tomar agua, como hizo mucho calor.

Es mejor adoptar, porque hay muchos perritos que están sufriendo en la calle. Muchos animales que son comprados los tienen en criadero, donde no están bien y por eso no es bueno fomentar la compra de animales. Es mejor adoptar, que comprar.

Todos tenemos sentimientos y debemos cuidar a los animales”.

-Colombina Bachs, 13 años y voluntaria de Fundación  Huella Animal: “Los animales para mí significan mucho, son parte de la vida”. 

“Yo soy Colombina, tengo 13 años. Me gustan los animales, en especial los perros.

Desde chica siempre me gustaron los animales y le decía a mi mamá: ¡mamá¡, ¿podemos adoptarlo?  y siempre me decían que no. Siempre que veía algún animal en la calle, trataba de llevarlo a mi casa, para tratar de curarlo y no me dejaban, solo un pájaro que un día lo encontramos en mi colegio y que se había caído del nido, estaba recién nacido, lo llevamos a mi casa y se murió.

Me gustan mucho los animales y en Instagram siempre me aparecía avisos de ¡ven a la jornada de adopción¡, pero no sabía cómo. Busqué la información y todos decían que tenían que ser mayores de edad, hasta que encontré a la Fundación Huella Animal que dejaba ir a los menores, pero con permiso de los papás, me emocioné mucho porque yo quería participar: con mi mamá mandamos el correo y fue muy chistoso, porque la primera jornada Omar había puesto mal la dirección y fuimos a otra parte nada que ver. Yo quedé toda desilusionada y después nos enteramos que era otra la dirección.

La experiencia en la Fundación ha sido muy buena, nunca he tenido ningún problema y ha sido todo muy lindo. Todos en el equipo son muy simpático, siempre están dispuestos a ayudar y los perritos siempre están ahí, es algo muy bkn.

Los animales para mí significan mucho, son parte de la vida. Ellos son como los únicos seres que van a estar ahí para ti, donde siempre te acompañan y te alegran: uno está triste y ve a un perrito que está alegre moviendo la cola, ahí uno se alegra. Tienen una energía muy especial, siempre estarán contigo”.

-Martina Orrego, 10 años y amante de los animales, vive en Valparaíso: “Los animales son seres vivos que uno tiene que cuidarlos”

“A mí me comenzaron a gustar los perros y animales en general, porque a mis papás les gustaban mucho a los animales y en mi casa yo siempre estaba con animales, sobre todo con perros. Jugaba y hacía casi todo con ellos, eso hizo que me gustarán harto.A mí me gustaron mucho, porque mis papás siempre decían que los animales eran muy importantes y expresaban  cosas muy importantes sobre ellos.

Para mí los animales son seres vivos que uno tiene que cuidar y debe quererlos. Siempre tenemos que pensar en lo mejor para ellos y no para nosotros: por ejemplo, si queremos mucho a un pájaro, hay que saber que esos animales no están realmente felices enjaulados y es mejor que ellos estén en su hábitat natural.

En el colegio me gusta comentarle a mis compañeros lo divertido y bueno que puede llegar a ser adoptar un animal, también para mi cumpleaños, cuando cumplí 8 años, no pedí regalos para mí sino que me dieran comida para perros, me llegó harta y la fuimos a dejar donde la amiga de la Nina que ella rescata perros. A mí me regalaron una polera, que a mí me gusta mucho porque tiene un perrito y dice Adopta, la suelo usar mucho y la llevó a todas partes”.

-Cristopher Berríos, 10 años y alumno del taller de cuidado medio ambiental de la Fundación Nueva Semilla de Viña del Mar: “Yo quiero cuidar al planeta”. 

“Yo quiero cuidar el planeta, porque se encuentra en peligro. Por eso voy al taller de medio ambiente (de la Fundación Nueva Semilla), donde nos explican cómo protegerlo y recuerdo que nos enseñaron a no tirar la basura y a cuidar el agua, es lo más importante: si nos quedáramos sin agua, podríamos llegar a morir.

Los llamo a reciclar y a no tirar la basura a la calle y el agua. También cuidemos a los animales, no los tiren a la calle porque pueden llegar a morir”.

-Denisse Aros Campos, 5 años y alumna del taller de cuidado medio ambiental de la Fundación Nueva Semilla de Viña del Mar: “No tienen que maltratar a los animales”

“A los animales les doy agua, comida y cariño, eso lo aprendí en la fundación. Los animales significan para mí mucho amor y nos cuidan, en mi casa tengo a tres gatitos que se llaman Minina, Cachupina y Pulga.

Me gustan los gatos, perros y serpientes y en el  taller plantamos  árboles e hicimos tierra orgánica.

No tienen que maltratar a los animales, sólo muchos cuidados y amor”.

Producción: Osvaldo Durán C/ Colaboración: Javiera González, Omar Leiva y Andrea Marcer.

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