El dolor ajeno debería importarnos. Siempre.
En 2024 el Congreso rechazó terminar con las carreras de galgos. Hoy, dos iniciativas vuelven a dar la pelea: una busca regularlas, la otra busca terminarlas para siempre.
La realidad que no muestran: según organizaciones animalistas, cerca de 500 galgos son abandonados cada año cuando ya no “sirven” para competir.
Los explotan, los quiebran, los tiran. Y después mienten: “son familia”, “están mejor que nosotros”.
MENTIRA. Nadie trata así a su familia.
Esto NO es deporte. Son actividades crueles, ilegales y brutales.
Hay crianza indiscriminada y entrenamiento que llega al dopaje. No les importa su bienestar. Y el daño no es solo físico: el bienestar animal también es conductual. Se les niega su comportamiento natural. Se les rompe por dentro.
Ya hay suficiente evidencia científica, local e internacional, del maltrato en estas competencias.
Como nos dijo una amiga que es espiritual: «La forma en que tratamos a los animales impacta la energía de nuestro país. Tenemos que vivir en armonía. Respetar al otro».
No puede existir tenencia responsable para algunos animales y que otros sean instrumentos de competencia y lucro.
La iniciativa que busca el fin de las carreras fue ingresada en 2021. Propone prohibir “toda carrera de perros, cualquiera sea su raza, en todo el territorio nacional”.
No podemos normalizar la crueldad. El futuro de nuestros niños no puede ser este.
¡BASTA! ¡EL MALTRATO SE PROHÍBE!
Infórmate y exige a tus diputados que voten el fin de las carreras.
Equipo de Protección Animal EPA Chile /epanews.cl




























