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Humedales como aulas vivas: la experiencia del Río Maipo que transforma la forma de aprender

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En el Humedal Río Maipo, más de 4.300 estudiantes ya han participado de una experiencia que busca convertir la naturaleza en una sala de clases viva, conectada con el currículo escolar y el territorio. 

Convertir los humedales en espacios de aprendizaje es el objetivo de la propuesta educativa que desarrolla Fundación Cosmos en el Santuario de la Naturaleza Humedal Río Maipo, en colaboración con la Facultad de Educación de la Universidad Alberto Hurtado.

A través del programa Naturaleza que Enseña, la iniciativa integra experiencias en terreno, infraestructura educativa y recursos pedagógicos alineados con el currículo escolar. Su propósito es fortalecer el aprendizaje de niños, niñas y adolescentes en contacto con la naturaleza y sentar las bases de un modelo adaptable a otros ecosistemas del país.

“Los parques de humedal no solo son espacios turísticos y recreativos, sino también plataformas educativas que permiten conectar los contenidos pedagógicos con experiencias directas en la naturaleza. Son espacios donde los niños, niñas y adolescentes pueden observar, explorar y comprender la relación entre las comunidades y los ecosistemas»,  explica Diego Urrejola, director ejecutivo de Fundación Cosmos.

La propuesta cobra especial relevancia en un contexto donde el uso de pantallas comienza cada vez a edades más tempranas. Según un estudio del Centro UC de la Familia y la Escuela de Trabajo Social, el 67% de madres, padres y cuidadores reconoce que niños y niñas están expuestos diariamente a pantallas de teléfonos celulares. En paralelo, la Clínica Mayo advierte que el tiempo pasivo frente a dispositivos no debería reemplazar actividades como el juego, la exploración o la interacción con otras personas.

Frente a este desafío, los humedales surgen como espacios privilegiados para recuperar el contacto directo con el entorno y promover experiencias de aprendizaje activas y significativas. Estos ecosistemas ofrecen una oportunidad concreta para ampliar el aprendizaje más allá del aula tradicional y fortalecer el vínculo de las nuevas generaciones con su entorno natural.

“Cuando un niño, niña o adolescente aprende en un humedal, deja de mirar la naturaleza como algo lejano y comienza a entender que forma parte de ella. Esa experiencia puede cambiar la manera en que se vincula con su entorno, con su comunidad y con los desafíos ambientales del futuro”, agrega Urrejola.

En el Humedal Río Maipo, administrado por la fundación, esta experiencia ya ha permitido que 124 establecimientos educacionales y más de 4.300 niños, niñas y adolescentes participen durante 2025 en actividades educativas, consolidando al Santuario como una verdadera sala de clases al aire libre.

El Santuario cuenta con una museografía interactiva compuesta por 12 estaciones interpretativas e interactivas que invitan a descubrir el humedal a través de herramientas de observación y contenidos interpretativos sobre el patrimonio natural y cultural de la desembocadura del río Maipoflora, fauna y patrimonio natural. El recorrido se complementa con guías de campo de avifauna y flora nativa, un panel digital interactivo sobre aves migratorias de América y un kit pedagógico para docentes que permite preparar la visita en el aula, desarrollar actividades durante el recorrido y dar continuidad al proceso formativo una vez de regreso al establecimiento educacional.

Actualmente, el programa Naturaleza que enseña se encuentra en fase piloto junto a seis establecimientos educacionales de las comunas de San Antonio y Santo Domingo, con el objetivo de fortalecer las experiencias de aprendizaje en el Humedal Río Maipo y generar un modelo replicable que pueda ser implementado en otros humedales y ecosistemas del país.

Una tendencia que comienza a tomar forma

La experiencia del Humedal Río Maipo se suma a otras iniciativas que buscan acercar el aprendizaje a la naturaleza, reflejando una tendencia que comienza a ampliar el rol de los humedales más allá de la conservación.

Un ejemplo es el proyecto “Humedales urbanos de Llanquihue como laboratorios al aire libre”, desarrollado por Fundación Legado Chile en el Humedal Baquedano de Llanquihue, con apoyo del programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. La iniciativa propone explorar este ecosistema mediante los sentidos y el uso de tecnologías, con el objetivo de que residentes, visitantes y comunidades educativas comprendan su valor ambiental y cultural.

El proyecto contempla un recorrido llamado “LABHUM Laboratorio Humedal”, compuesto por cinco estaciones educativas, además de una plataforma digital, actividades alineadas al currículo escolar, un manual docente y un kit de exploración científica para estudiantes y organizaciones comunitarias. Al igual que en el Río Maipo, la experiencia muestra que los humedales pueden convertirse en laboratorios naturales al aire libre, capaces de conectar ciencia, educación y territorio.