Tras el reciente sistema frontal que afectó a gran parte del país, Hernán Tagle, médico veterinario de Virbac Chile, entrega recomendaciones para proteger a los perros y actuar a tiempo frente a eventuales emergencias.
El intenso sistema frontal que afectó a gran parte de Chile dejó postales que se repiten en distintas regiones del país: familias evacuadas de sus hogares por la crecida de ríos y el desborde de cauces y, junto a ellas, sus perros. Varias regiones y comunas han sido golpeadas por el temporal, y se transformaron en el escenario de rescates de perros junto a sus familias, luego de quedar aislados por la crecida de los ríos. Ante la posibilidad de nuevas emergencias asociadas a cambios en las condiciones climáticas, especialistas llaman a no bajar la guardia y preparar con anticipación a las mascotas frente a una eventual evacuación.
Estas situaciones ponen en evidencia algo que muchas familias ya saben: en una emergencia, los perros no son un detalle secundario, sino parte activa de los planes de evacuación y cuidado. Las autoridades han insistido en que los planes de emergencia deben considerar también a los animales de compañía.
Recomendaciones para enfrentar un temporal
Frente a este escenario, Hernán Tagle, médico veterinario de Virbac Chile, recomienda no dejar a los perros solos si existe riesgo de inundación y actuar con anticipación para resguardar su seguridad durante una eventual evacuación.
«Si el sector está en riesgo de inundación, lo principal es tener a resguardo la salud humana en primera instancia (prioridad), para poder luego trasladar al perro hacia una zona segura, fuera del alcance del agua, si el humano responsable está seguro podrá ayudar de manera correcta a su mascota. Durante la evacuación conviene utilizar correa y, si es posible, arnés, incluso en perros que normalmente no los necesitan, porque el miedo puede hacer que intenten escapar. Además, contar con un kit básico que incluya agua limpia, alimento, una manta y una copia del carnet de salud o fotografía de este puede facilitar mucho el proceso y reducir el estrés de la emergencia», explica el especialista de Virbac Chile.
El especialista también advierte que es importante evitar que el animal beba o permanezca en contacto con aguas de la crecida, ya que pueden estar contaminadas y afectar tanto su salud digestiva como su piel. Asimismo, recomienda mantener la calma si el perro presenta signos de miedo o ansiedad y acompañarlo en un lugar tranquilo, de ser posible, hasta que la situación se estabilice.
La exposición prolongada al agua de inundación, el barro y los ambientes húmedos también puede generar problemas que no siempre son evidentes de inmediato. El contacto con aguas contaminadas puede irritar la piel, favorecer infecciones y alterar el equilibrio natural de la barrera cutánea, especialmente en las patas, los pliegues y otras zonas donde se acumula humedad.
«Después de una emergencia de este tipo (lluvias) es fundamental revisar al perro de pies a cabeza, buscar heridas, observar si presenta enrojecimiento, mal olor, picazón o cambios en la piel o cojinetes y secarlo muy bien, especial énfasis entre los dedos, las orejas y los pliegues. Si notamos algo fuera de lo normal, lo recomendable es acudir oportunamente al médico veterinario para evaluar si requiere algún tratamiento y recordar siempre que las capas o ropa de ellos debe cambiarse en cuanto se pueda en caso de ya estar húmedas, ya que pueden generar una baja de temperatura lo que requerirá abrigo seco para evitar hipotermias», agrega Tagle.
Como parte de su compromiso con la salud y el bienestar animal, especialistas hacen un llamado a reforzar estos cuidados, mantener actualizada la identificación del perro (placas y chips de identificación) y permanecer atentos a cualquier señal de malestar tras la exposición a la humedad.
«La prevención sigue siendo la mejor herramienta para cuidar a quienes nos acompañan en cada momento, también en los más difíciles», concluye el médico veterinario de Virbac Chile.





























