Por Luis Felipe Caneo Meneses.
Tal como ha pasado en años anteriores, nuevamente la matanza de perros como método de control poblacional se está discutiendo en la Comisión de Agricultura de la Cámara Baja hace ya algunas semanas. Propuesta legal que comenzó a escribir sus primeras líneas bajo el pretexto de la protección relativa a la fauna silvestre para, con el pasar del tiempo, derivar a la temática antes enunciada entre otros tópicos.
En este sentido, desde las Fundaciones APLA y Derecho Animal comentaron al respecto: «El Ejecutivo había puesto suma urgencia al Boletín N° 16.962-01, un proyecto que busca modificar distintos cuerpos legales para establecer como deber del Estado la protección de la fauna silvestre. Pero ahora ese proyecto fue refundido con el Boletín N° 18.269-01, una iniciativa que regula medidas de prevención y control respecto de perros “salvajes o ferales”, indicaron a las organizaciones y luego acotaron: «esto es grave porque el segundo proyecto incorpora normas que pueden abrir la puerta al control letal de perros. En particular, contempla una eximente de responsabilidad penal para quien actúe en defensa propia, de un tercero o del ganado frente a un ataque actual o inminente», indicaron las agrupaciones de abogados animalistas.
Frente a este escenario, las entidades señalaron que si bien es necesario «proteger la fauna silvestre es urgente y necesario. Pero no podemos permitir que esa causa se use para abrir la puerta a la matanza de perros.La solución está en políticas públicas serias: tenencia responsable, esterilización masiva, microchip obligatorio, fiscalización con recursos, sanciones reales al abandono y medidas preventivas no letales», acotaron Derecho Animal y APLA.
Las medidas que se cuestionan de la moción parlamentaria apuntan a:
*Saca a los perros de la protección: «Define a ciertos perros como “salvajes o ferales” y los trata como un problema a controlar, fuera de la Ley de Tenencia Responsable que hoy los reconoce como animales de compañía», indicaron al respecto las organizaciones.
*Permite capturarlos y matarlos: «Autoriza a aplicar “medidas de control” en los campos y deja para un reglamento futuro —que aún no existe— cómo se haría y con qué límites de bienestar animal. La puerta queda abierta», dijeron las fundaciones.
*Deja sin castigo a quien los mate: En ese sentido, las agrupaciones precisaron «quien mate un perro en defensa del ganado no responde ante la justicia. Como después nadie puede comprobar si el ataque fue real, en la práctica es un permiso para matar».
En definitiva, un proyecto de ley peligroso y preocupante que merece nuestra atención porque representaba un retroceso en lo que a protección animal se refiere vigente en Chile.
Producción: Omayra Méndez.


























