Por Luis Felipe Caneo.
Hace algunos días, en la comuna de Villa Alemana de la Región de Valparaíso, culminó de forma exitosa el plan piloto “Mascotas que acompañan, personas que cuidan» que tenía como fin transformar el vínculo entre las personas mayores y sus animales de compañía en una herramienta de aprendizaje y servicio comunitario.La iniciativa fue impulsada por la Oficina de Tenencia Responsable de Mascotas de la tradicional comuna y el Centro Diurno de Adultos Mayores Nuevo Amanecer.
De acuerdo a sus impulsores, la iniciativa surgió a causa de la soledad que muchas veces viven las personas de la tercera edad y cómo bajo esas circunstancias son acompañados de los llamados animales de compañia como es el caso de los perros y gatos, además de la necesidad de resignificar y valorar el aporte que los abuelos pueden dar a la sociedad actual.
Bajo estas circunstancias, la iniciativa fue valorada por distintos actores locales y nacionales siendo uno de ellos Nelson Estay, alcalde de Villa Alemana, quién precisó: «esto es un hito, somos la primera comuna en Chile que hace un proyecto así, porque efectivamente al adulto mayor en Villa Alemana se le quiere, se le cuida y se le respeta.Con esto entregamos una herramienta fundamental, que es la educación con respecto a la tenencia responsable. Ahora ellos son monitores y saben sobre el bienestar que necesitan tanto ellos como sus mascotas”, comentó el edil.
En tanto, Franco Córdova, profesional del programa Centros Diurnos para Personas Mayores de la Coordinación Regional del Servicio Nacional del Adulto Mayor, SENAMA, junto con valorar lo desarrollado planteó, a la larga, la posibilidad de expandir lo desarrollado am otros puntos del país. “Para nosotros es una iniciativa destacada porque aborda uno de los problemas fundamentales en la vejez, que tiene que ver con la resignificación de su rol en la sociedad. Aquí tenemos monitores que van a ser un ejemplo de cuidado de los animales de compañía y eso es un ejemplo que tiene que ser replicable. Vamos a buscar la forma de poder llevar esta idea más allá, llegar a nivel regional y a otras instancias. Haremos las gestiones para avanzar con esta iniciativa y fortalecer el rol de las personas mayores en nuestra sociedad», dijo Córdova.
Asimismo, la médico veterinaria Viviana Valenzuela, encargada de la Oficina de Tenencia Responsable de Mascotas de la Municipalidad de Villa Alemana y una de las gestoras del proyecto, destacó el impacto de la iniciativa a nivel local. “A partir de una idea pequeñita sembramos una semilla y ya tenemos un árbol. Agradecemos a quienes creyeron en el proyecto, a la Municipalidad de Villa Alemana, a SENAMA, y esperamos que esto sea un puntapié inicial para que esto crezca, se generen vínculos con otras instituciones y sigamos trabajando ya no con los 12 monitores titulados que tenemos ahora, sino que sea un programa piloto que se replique en toda la región y también en nuestro país”, mencionó Valenzuela.
La voz de los protagonistas
Los adultos mayores certificados como monitores de tenencia responsable, luego del desarrollo de la ceremonia de entrega de los respectivos certificados, mostraron su felicidad por el logro alcanzado, los conocimientos adquiridos en pos de conocer más a los peludos y, por cierto, ayudar a la comunidad tras la capacitación recibida.
“Fue una experiencia muy enriquecedora. La mayoría de los que participamos nos sentimos muy valorados, muy considerados porque aprendimos un montón de cosas que desconocíamos, que solamente manejábamos por el amor que tenemos por los animales. Estamos todos agradecidos, contentos por haber sido considerado como personas mayores para este proyecto. Ahora la idea es educar a las generaciones que vienen más abajo y también poder inculcarles el amor hacia los animales a otras personas mayores. Tenemos la intención, y así lo propusimos a nuestras relatoras, de ir a los hogares de adultos mayores y mostrarles el amor hacia los seres sin voz”, enfatizó al respecto Iris Sepúlveda.
Por su parte, Silvia Soto, otra de las nuevas monitoras, dijo: “Para mí esto fue maravilloso, aprendí muchas cosas de los animalitos que yo no sabía y ahora me sirven para cuidarlos y también ayudar a otras personas que tienen sus animalitos en la calle. Aprendimos a cuidarlos, a alimentarlos y ahora ellos son como nuestros bebés, porque ya mis niños se fueron y quedamos nosotros no más”.
A la larga, una experiencia que vale la pena destacar y ojalá se replique en más municipios a lo largo y ancho de nuestro país.
Producción: Omayra Méndez.





























