Por Luis Felipe Caneo.
Hace algunos días, frente al anuncio del Buin Zoo de traer un panda gigante a nuestro país bajo una lógica de exhibición, la Fundación Callejeritos de la Vega hizo un llamado a rechazar lo anterior pues v en contra del bienestar del propio animal que llegaría hasta las dependencias del lugar ubicadas en la Región Metropolitana.
«Con tristeza y rabia nos enterams del nuevo propósito del Buin Zoo, situación que desde Callejeritos de La Vega nos oponemos porque, primeramente, los pandas gigantes solo comen bambú, 99% de su dieta es bambú -en Chile no hay bambú nativo en la cantidad ni variedad que necesitan,todo habría que importarlo. Además son extremadamente sensibles al calor: sobre 25°C ya es un problema. Santiago tiene veranos de 30°C+ sin contar olas de calor; además, los costos brutales de mantenimiento -China «presta» los pandas como «diplomacia del panda», mas Finlandia tuvo que devolver 2 pandas antes de tiempo porque mantenerlos costaba 1.5 millones de euros al año, y la casa costó 8.5 millones. Para un país sin bambú local, sería mucho más caro-«, manifestó la organización por los animales mediante las redes sociales.
Otro factor de cuestionamiento apunta al discurso de conservación que se ocupan como justificantes para llegar a dichos animales a los zoológicos, ya que actualmente «solo quedan 1.860 pandas gigantes salvajes, todos en bosques de bambú de montañas de China. Los programas de zoológicos se justifican como «arcas de Noé genéticos», pero los pandas gigantes se reproducen muy mal en cautiverio. Tener 1 ejemplar en Chile no ayuda a la especie. De hecho, no aportan a repoblar su hábitat natural», puntualizó Callejeritos de La Vega.
Asimismo, la estancia de un panda gigante en territorio nacional va en contra de su bienestar animal. «Son animales solitarios, de zonas frías y boscosas, con territorios enormes. Encerrarlos en Santiago, lejos de su ecosistema, para exhibición, va contra lo que hoy pedimos las organizaciones: que los zoológicos dejen de ser «cárceles» de exhibición», añadió la entidad.
Frente a esta realidad, concluye Callejeritos de La Vega, «técnicamente se podría con aire acondicionado y bambú importado, pero sería carísimo, poco ético y no aporta a la conservación de la especie. China solo los presta a zoológicos muy grandes y con financiamiento asegurado. ¿Crees tu que es ético?, nosotros creemos que no».
Y tú, ¿qué opinas al respecto?.
