El bosque esclerófilo de la Región Metropolitana sumó nuevos árboles nativos. En Parque Cordillera, Reale Seguros, la aseguradora italiana perteneciente a Reale Group, junto a Fundación Reforestemos, realizaron una intervención que contempló la plantación de 40 quillayes, peumos y maitienes, especies propias de este ecosistema de la zona central, contribuyendo a la recuperación de este importante pulmón verde de Santiago.
La actividad es parte del trabajo que Reale Seguros viene desarrollando junto a Reforestemos y que comenzó en 2025 con una intervención en el Parque Eduardo Frei Montalva de Lo Prado. En esa oportunidad, se plantaron 20 árboles nativos con la participación de 20 voluntarios. Un año después, la iniciativa se trasladó desde un espacio urbano hacia la precordillera de Santiago, duplicando además el número de árboles y aumentando la participación a 35 colaboradores.
“Lo importante es que no se trata solamente de donar dinero, sino de ser parte de la actividad, participar y entender realmente para qué se destina ese aporte. Para nosotros, estas instancias también permiten generar colaboración y unión entre nuestros equipos, mientras aportamos a las comunidades y al entorno”, señaló Víctor Ugarte, director general de Reale Seguros en Chile.
En esta segunda experiencia, los 35 cupos disponibles se completaron rápidamente y distintos equipos de la compañía se organizaron para participar juntos. El voluntariado se ha convertido así en una forma de involucrar directamente a los colaboradores en iniciativas que buscan generar un impacto más allá de la compañía.
El cambio de escenario también permitió poner el foco en la recuperación del bosque esclerófilo, uno de los ecosistemas característicos de la zona central de Chile y de gran importancia para la biodiversidad de la Región Metropolitana. La incorporación de quillayes, peumos y maitienes busca “fortalecer la presencia de especies nativas y contribuir a la recuperación de este entorno”.
Según las proyecciones asociadas a la intervención, los 40 árboles plantados podrían capturar cerca de 12 toneladas de carbono y producir aproximadamente 4.400 kilos de oxígeno durante sus primeros 20 años. Asimismo, se estima que generarán cerca de 640 metros cuadrados de sombra.
“Esta segunda experiencia con Reale Seguros nos permite dar un paso desde una intervención urbana hacia la recuperación de un ecosistema tan importante como el bosque esclerófilo. Recuperar ese bosque es fundamental y el rol de las empresas es muy relevante, porque sus alianzas y recursos permiten que estos proyectos puedan concretarse y que las personas también sean parte de ese proceso”, señaló Alfonso Bou, subdirector comercial de Fundación Reforestemos.
De esta manera, el trabajo conjunto entre Reale Seguros y Fundación Reforestemos continúa ampliándose en la Región Metropolitana, con iniciativas que han evolucionado desde la recuperación de espacios urbanos hacia la restauración de ecosistemas nativos y que buscan involucrar cada vez a más colaboradores en su desarrollo.
